Campeones

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viernes, 20 de abril de 2012

La noche inolvidable

A veces, cuando uno mira a su alrededor, en su vida, y hace balance de lo conseguido y a lo que aspira, puede entrar en un estado de felicidad o de la más absoluta desolación. La vida es así de cruel, mucha gente dice que la vida es para sufrir, supongo que esa es la visión amarga de la historia. La dulce, dice que para conseguir algo, algún sueño, hay que pelearlo y no desistir hasta conseguirlo y, por mucho que el destino intente ponernos trabas, siempre habrá algún día, o algún momento que por pequeño que sea, aunque dure una milésima de segundo, se tornará en inolvidable y vivirá en nuestra cabeza para siempre.


Por eso, los que somos del Atleti, somos vividores, pero no del significado burgués de la palabra, nuestro significado es del que dice que vive la vida tal y cómo es, sin ayudas, sin excusas y que tira pa´alante con lo que venga, sabiendo que sea como sea, a la mañana siguiente, hay que volverse a levantar para afrontar otro nuevo día.


Lo de ayer fue el reflejo de lo que simboliza el ser del Atlético de Madrid, nerviosos ante una cita importante, aquéllas que toda la grada sabe que va a ser difícil de repetir, y pese a las horas, el campo se va a llenar. Europa lo merece, tropezamos en 2011 pero no íbamos a dejar que en esta edición nuestra derrota fuera un tax free para el que viniera "turismo" al Calderón. Y así fue, para sorpresa de todos, la mejor noche que ha vivido este Atlético de Madrid desde, a mi entender, aquélla locura de partido de copa contra el Recre, dónde todo empezó.



El que diga que 5 minutos antes no estaba nervioso, miente, porque, pese a que hace dos años aquél Valencia de Zigic (El increíble Hulk) era bastante más peligroso que el de esta temporada y pese a que aquél Atleti, tenía una de las mejores plantillas que se recuerdan, la cosa no anda muy fina por ninguna de las dos ciudades y, se supone, que este Valencia es el tercer mejor equipo de España a día de hoy, o por sus propios méritos o por deméritos de los demás, pero ahí está, que no es poco. Decían que venían con ganas de vengarse de aquélla noche en que Juanito estuvo a punto de liarla parda, si era así, no lo demostraron, porque el que diga que pasados 5 minutos del inicio del partido, seguía nervioso, miente también.

Porque el equipo superó desde el inicio en casi todas las líneas al Valencia, y digo casi todas porque por arriba el Valencia era el Rey y nosotros los elefantes, por tierra no había color, bueno sí, el rojiblanco. 
Pero claro, somos el Atlético de Madrid y uno sabe cuando se monta en la montaña rusa, que va a subir, pero que también va a bajar, pero ayer, no hubo tal montaña rusa, la intensidad del equipo duró 93 minutos para luego al bajarse y mirar atrás ver que, uno salía contento de la atracción, pero algo confuso.


El partido no lo voy a resumir, porque si a día de hoy nadie sabe lo que pasó ayer es, primero, porque no le interesa el fútbol lo más mínimo o porque esta en desafío extremo en el Everest. Nunca mejor dicho, ayer el Atleti estuvo de Traca, pero de las buenas, de las valencianas. Tanto tantísimo, que el resultado de goles a favor, se nos antoja corto. 
Pero señoras y señores, cuando Arda Turán tiene días cómo los de ayer, lo mejor que le puede pasar al equipo contrario es que no le hagan mucho daño. Fué el dueño y señor del partido y ya que, sorprendentemente, aún no hemos tenido niguna portada diciendo que algún grande lo quiere, podemos decir que ayer se doctoró Cum Laude en la universidad de Madrid. Puede parecer que diciendo esto estoy desmereciendo al resto del equipo pero no es mi intención, ayer desde Mario Suárez, sublime, a Falcao, estuvieron de matrícula de honor, pero es que Arda, como se dice en la calle, es Dios.


Porque lo de Adrián clama al cielo, porque este chico es de otro planeta, sí, ese planeta en el que Arda es dios, pero que uno sin el otro no saben vivir, se buscan, se miran, se cuidan y se miman hasta el punto de ver el mejor fútbol que se ha visto en el Manzanares desde Luis Aragonés.


Lo del Tigre es otra historia, no me quiero emocionar con él, porque todos sabemos como va a acabar este cuento, un gran tipo, un delantero como pocos, el mejor en área quizás pero cuando uno, en la media parte, da la espalda al verde para mirar al palco, entiende que el 9 tiene las horas contadas, que esos 32 goles que lleva este año, una barbaridad contando que "sólo" ha jugado, liga y Europa League, son lo que esperaban GilMa y Cerezo para revenderlo al mejor postor, por eso, el golazo que metió ayer, no hizo más que alejarlo del Calderón un poco más y es una pena, porque estamos dónde estamos por él.


En definitiva, que en la vuelta, Mestalla no hará una encerrona en plena crisis deportiva valencianista. Vamos a quedarnos en el lado dulce de la historia y ver que, en Europa, sólo Udinese nos metió dos goles y no pudimos mojar ni uno, desde ese día, marcar fuera de casa ha sido una prioridad cumplida a las órdenes del Cholo.
Lo dicho, que quizás el jueves que viene nos sale la cruz de la moneda, que tenemos la peor noche que se recuerde en la historia del club y podamos ser eliminados, esperemos que no, pero lo de ayer, lo de la noche del jueves 19 de Abril de 2012, eso, ya no nos lo quita nadie y en recordar, somos especialistas.


Porque lo de ayer, ocupa una milésima parte de los recuerdos que hay en nuestra memoria, pero que va a estar ahí para siempre.